Ayer tenía una gran idea de algo que me gustaría escribir y hoy se esfumó, pero otra la reemplazó. Una amiga y yo hablamos de la película de Everything everywhere all at once y de la frase de que nada es tan importante. A veces nos obstinamos en ciertas cosas, situaciones o personas que todos nuestros pensamientos, sueños y deseos giran alrededor de ello. Y hay situaciones en la adultez que nos encapsulan y parecieran que no tienen salida. Por ejemplo, en la película hacen referencia a la situación del pago de impuestos de la dueña de laundromat, pareciera que está situación la encapsula en una serie de desagradables acontecimientos que pareciera que van a desembocar en algo muy catastrófico. Y así es nuestra vida adulta, tenemos que pensar en miles de cosas, pagar cuentas, declarar nuestros impuestos, proveer cuidados a otros, hacer trabajo doméstico y muchas otras cosas, después duelos, decepciones, rompimientos, separaciones, traiciones y demás. Pero en esta frase d...