Naturaleza viva
La naturaleza espera, es paciente y no se equivoca. Volvemos a ver como se seca y aguanta el invierno para resurgir, para avivar todo lo que tiene a su paso. La naturaleza acepta, acepta la imperfección de sus frutos, la transición de las estaciones. Nos hace entender que nunca tendremos control de cosas que queremos y deja ir. El agua escucha y habla de sus tristezas, no las esconde, las deja fluir, las deja ir y regresar las veces que sean necesario. La naturaleza aloja, cuida y protege la vida, el buen vivir, sin pensar en la acumulación y progreso. Los árboles aunque muy lastimados por nosotros, nos dan el aire limpio para vivir, sin pedir paga alguna. Y además como una colectividad son los healers del mundo. La naturaleza no se impacienta en el invierno, se emociona en la primavera y se silencia en el otoño. Y cuando los llamados humanos estamos entre sus ramas, nos cura, nos enseña mucho y nos deja oir su voz. Celebrando que puedo ir a la naturaleza....