Abuela
Abuela de ojos nobles, de cabello largo y blanco, mirada profunda. Abuela de raíces fuertes, de historias tristes, mujer de fe. Abuela de pasos pequeños pero constantes, de huesos adelgazados por su caminar. Abuela de manos generosas, alimentando a generaciones de mujeres valientes. Abuela de palabra, de trabajo y de ley. Abuela con un jardín lleno de plantas curativas, que suavizan la existencia de sus nietas. Abuela que cargaste en tu vientre muchos frutos, que pavimentaste en camino lleno de piedras para que tus hijos e hijas atravesaran el puente. Abuela conversadora, trasmitiendo las historias familiares de amor, traición, codicia y honor. Te honro abuela, ayer, hoy y mañana. Abuela te escribo estas líneas para que tu Dios y tus bendiciones me acompañen, para que ésto que haces por nosotros sea infinito y que incluso con el transcurso de los años no se extinga. Abuela honro tu tierra, la tierra que cuidas, las semillas que abona...