La espera

Estamos atrapados, somos una aplicación que no se mueve, somos un número que no existe. 

Tengo pesadillas, no puedo dejar de pensar que no tengo control de mi propia vida. 

Alguien más tiene derecho a decidir sobre mí, mi cuerpo, mis deseos, mis sueños.

Hay vidas que merecen ser vividas y otras que no importan. 

Estamos atrapados, con una red para pescar, no podemos hacer mucho sin que ellos decidan primero qué hacer con nosotros. 

Estamos metidos en un trampa llamada aplicación, número, estamos en las manos de un desconocido maquiavélico que sólo mira papeles, no ve personas. 

Estar desterradas era el peor castigo en los pueblos originarios de lo que se llamó Mesoamerica; nosotras las personas migrantes pasando por un proceso migratorio estamos desterradas, sin piel, sin tierra, sin familia y esperando. 

Una espera interminable, una espera que te rompe la cabeza, como esa gota que usaban en la Santa Inquisición para perforar los cráneos de los condenados. 

La espera te atrapa, no te deja respirar y perfora...

Comments

Popular posts from this blog

La necesidad de escribir

DosCinco

Moving in and out