Pausa

Tomar una pausa vaya que cuesta mucho trabajo, pero la pausa nos permite también pensar a dónde vamos. 
Parar y ver el sol, sentir el frío, sentir la naturaleza.
Y sentir el apoyo y el cuidado de sus manos y de su cuerpo. 
Y tener un momento para respirar y para dejar de pensar en eso que te hace daño.
Y tomar té caliente para que tus pulmones respiren. 
Y abrazarte a ti mísma y reconocer tu recorrido. 
Y sentirte culpable por pausar y por tener que agarrar energías. 
Y no saber si la pausa traerá beneficios o si sólo va a exponenciar tu ansiedad. 
Y leer, escribir, pintar y llorar.
Y ser contenta y enfermar y caer. 
Y pausar y pausar y pausar. 

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