Estoy aprendiendo a perder
Cuando era niña me obstinaba con ganar todos los juegos fueran deportivos, de mesa, conocimiento, etc.
Me tenía que hacer la muy masculina para darles batallas a mis hermanos.
Solía apostarlo todo porque pobre de mí si perdía, iba a pasar toda una semana esuchando los festejos de mis tres hermanos.
A veces cuando veía la derrota cerca, mejor abandonaba el juego y me hacia la ofendida.
Cuando veía que habia una posibilidad de ganar, iba a hasta el final y si perdía, no aceptaba que ellos habian ganado y cuando me hacían burla por mi derrota, no me quedaba más que acusarlos con mi mamá.
Mi mamá no mediaba, si veía que alguien se estaba pasando con el otro, ella se pasaba más y nos daba una paliza.
Aprendí a ganar muchas cosas, era la más lista del salón, gané muchos diplomas durante los primeros años de mi existencia.
Cuando ganaba había recompensa, había amor para mí y mucho reconocimiento.
Cuando perdí en la vida, me costó mucho aceptarlo y pararme de nuevo. Me quedé tirada por meses.
Ahora estoy aprendiendo a perder con el paso del tiempo, creo que en la vida es un cúmulo de pérdidas. Perdí cuando alguien me dijo que ya no quería seguir conmigo, cuando me corrieron de la maestría, cuando el trabajo que pensaba que me iba a resolver todos mis problemas no fue lo que esperaba, perdí cuando tuve que cortar una relación de amistad con alguien que quería en mi vida, perdí cuando me rechazaron de aplicaciones de trabajo, cuando enfermé y cuando dejé de escucharme.
Y hay que aceptar que no se puede ganar siempre, hay que aceptar cada una de las derrotas, porque en cada una también hay una energía puesta, hay algo que se elige y se deshecha.
Comments
Post a Comment